Yolanda Damià

MI MUNDO IMAGINARIO

No resulta fácil adentrarse en nuevas aventuras, perdonar los errores de eventos primerizos no es acción generalizada y siempre hay temores. Yo los tuve (muchos) antes de emprender esta travesía.

Sin embargo, a veces, hay que intentarlo, actuar incluso sin reflexionar en exceso previendo consecuencias fabuladas. Es entonces, cuando esa libertad te permite dar cauce a la imaginación, la emoción, el sentimiento, aquella presencia, esta ausencia…

Nació inspirado por el siempre añorado Josep Forment, para precisamente poner en práctica su máxima: “la premisa es necesitar decir, el resto es voluntad y perseverancia. Cuando hay ideas y sentimientos solo hace falta trabajo…”

Por eso existe este “Mi Mundo Imaginado”, por la necesidad de decir. La respuesta está siendo sorprendentemente agradable, “el decir” está siendo un lujo emocional y la acogida un maravilloso regalo…

GRACIAS

“De cada día nace una historia, porque estamos hechos de átomos, estamos hechos de historias”

Eduardo Galeano

MIS ÚLTIMOS RELATOS

El querer o el poder

A veces la vida te ofrece algo. Puede que sea algo que no quieres, o algo que deseas, algo que no te conviene o que no te mereces, pero te lo ofrece. Y muchas veces te lo envuelve como un gran regalo. Pero entonces, ante tal privilegiado obsequio, tienes que decidir desde esa soledad inefable al ser humano, innata tanto en el que vive en sociedad como el que observa el mundo desde una cómoda atalaya protectora, tanto del que actúa movido por sus propios principios, como el que se mueve por esa amalgama de valores sociales, ideológicos o religiosos que incluso en mentes agnósticas parecen marcar muchos comportamientos.

 

Seguir leyendo

Encontrar

Los abrazos no se piden, se dan.

Los besos no se ofrecen, se regalan.

El querer no se promete, se brinda.

El recuerdo no se borra, se graba.

Las cosas no se dicen, se hacen.

Seguir leyendo

La Vuelta al cole

Llegó el día. El trasiego de las primeras horas de la mañana presagiaba que, ahora sí, por mucho que los termómetros sigan superando los 30º, vuelve la “normalidad” al barrio.

María Amparo ha abierto la paquetería antes de las 9, casi al mismo tiempo que Flor y Ramón levantaban la persiana de la papelería donde relucen, con ese aroma todavía a recién impreso, los libros que pronto dejarán vacíos todos los estantes.

Seguir leyendo