Yolanda Damià

MI MUNDO IMAGINARIO

No resulta fácil adentrarse en nuevas aventuras, perdonar los errores de eventos primerizos no es acción generalizada y siempre hay temores. Yo los tuve (muchos) antes de emprender esta travesía.

Sin embargo, a veces, hay que intentarlo, actuar incluso sin reflexionar en exceso previendo consecuencias fabuladas. Es entonces, cuando esa libertad te permite dar cauce a la imaginación, la emoción, el sentimiento, aquella presencia, esta ausencia…

Nació inspirado por el siempre añorado Josep Forment, para precisamente poner en práctica su máxima: “la premisa es necesitar decir, el resto es voluntad y perseverancia. Cuando hay ideas y sentimientos solo hace falta trabajo…”

Por eso existe este “Mi Mundo Imaginado”, por la necesidad de decir. La respuesta está siendo sorprendentemente agradable, “el decir” está siendo un lujo emocional y la acogida un maravilloso regalo…

GRACIAS

“De cada día nace una historia, porque estamos hechos de átomos, estamos hechos de historias”

Eduardo Galeano

MIS ÚLTIMOS RELATOS

La Vuelta al cole

Llegó el día. El trasiego de las primeras horas de la mañana presagiaba que, ahora sí, por mucho que los termómetros sigan superando los 30º, vuelve la “normalidad” al barrio.

María Amparo ha abierto la paquetería antes de las 9, casi al mismo tiempo que Flor y Ramón levantaban la persiana de la papelería donde relucen, con ese aroma todavía a recién impreso, los libros que pronto dejarán vacíos todos los estantes.

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Tener Miedo

Tener Miedo

Aprendí que el coraje no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo.  Nelson Mandela.

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El amigo invisible - Relatos Yolanda Damià

El Amigo Invisible

Le gustaba sentarse en aquel rincón. Las montañas dibujadas en el horizonte, la luz intensa, el sonido de los coches tímido pero incesante y, sin embargo, el aire limpio, porque, el ritmo de la civilización que transmitía la proximidad de aquella carretera, no envilecía la brisa del levante otoñal que llegaba a aquella terraza tan cercana al mar.

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